¿No tienes tiempo?


¿No tienes tiempo de hacer ejercicio?, ¿no tienes tiempo de cocinar?, ¿no tienes tiempo para nada de esas cosas que tienes que hacer para lograr cambios en tu vida?


Este tema me gusta, el tiempo que tenemos un día lo gastamos en nuestras prioridades, ¿cierto? o ¿sientes que me equivoco?


Vamos a crear una imagen mental. Te levantas, (tarde por tanto picar el botón de snooze a la alarma), te sirves una taza de café, te subes al coche, llegas al trabajo, con un jefe exigente, haces tu chamba, sales a comer rápido (o lo haces en tu lugar), sales tarde, como de costumbre, agotado, no tienes ganas de nada más. Llegas a tu casa, no hay nada en el refri y acabas cenando un cereal con leche, te pones la pijama, pones Netflix y te quedas dormido. Al día siguiente lo mismo.


Lo que pasa en este panorama es que tu prioridad es tu trabajo, y es completamente correcto. Aquí no hay ni bueno ni malo.


El problema está cuando queremos hacer cosas sin ponerlos en su debido lugar de prioridad y eso crea frustración, como tu salud, incluido el tema de querer de bajar de peso. Vas a decir: “claro que la salud es mi prioridad, si tuviera más tiempo lo haría”. Quiero decirte que no es tu prioridad, sólo es tu interés.


Cuando el interés y la prioridad están desalineados tenemos problemas y es cuando empezamos a tener frustraciones y nos desmotivamos porque no mejoramos.


Te voy a poner un ejemplo muy común de intereses y prioridades. Un día te decides que quieres bajar de peso, vas a comer bien e ir al gym. Tus prioridades e intereses se verán así al principio en tu cabeza:


Intereses Prioridades

Hacer ejercicio Hacer ejercicio

Seguir la dieta Seguir la dieta

Trabajo Trabajo


Así todo se ve muy bonito, la primera semana, te despiertas una hora más temprano, haces tu rutina para hacer ejercicio (porque eso de ir al gym te quita mucho tiempo), desayunas lo que dice tu dieta, te sirves tu café y vas al trabajo, así tu rutina del día. El fin de semana sales con tus amigos y te desvelas. Llega el lunes de la segunda semana y estás cansado de tanta fiesta, le pones snooze a tu despertador y piensas, “mejor hago ejercicio en la tarde, saldré temprano”. Ese lunes tienes muchos pendientes, pero te las arreglas para seguir tu dieta en la comida, acabas saliendo tarde como te costumbre llegas a tu casa y te da flojera hacer ejercicio y cenar. Tu tabla de interese y prioridades ya se ve así:



Intereses Prioridades

Hacer ejercicio Trabajo

Seguir la dieta Salir y desvelarme

Trabajo Seguir la dieta

Hacer ejercicio