¿Sabías que tienes de uno a tres kilos de bacterias dentro de ti?



Probablemente no sepas, pero tenemos entre uno y tres kilos de bacteria en nuestros intestinos, ¿lo puedes creer? Y la verdad es que sabemos muy poco de ellas y son las protagonistas en el famoso microbioma.


Cuando escuchamos la palabra bacteria nos imaginamos un bichito miniatura con terribles intenciones dentro de nuestro cuerpo, pero no necesariamente tiene que ser así.

Las bacterias pueden ser “buenas” o “malas”, la idea es tener un buen balance de éstas, dentro y fuera de nuestro cuerpo. Tenemos ecosistemas de bacterias en toda nuestra piel, cabello, unas, pies, axilas, genitales, por decir algunos y todos son súper diferentes, tu ecosistema de la axila derecha puede ser muy diferente al ecosistema de la del lado izquierdo.


Hay muchos tipos de bacterias y TODAS tienen un papel muy importante en nuestro cuerpo ya sean “buenas” o “malas”. Es por eso que es importante que tengamos un balance para que las bacterias “malas” estén contentas y en su lugar para que no nos molesten. Las que se encargan de hacerles fiesta y las controlan, son las bacterias “buenas” y casi siempre son mucho más poquitas que las malas, hay que cuidarlas.


Antibióticos

Me imagino que desde siempre, cuando te da una infección, lo primero es pensar en antibióticos. La verdad es que desde que se inventó la penicilina hemos recurrido a ellos porque han resultado ser muy benéficos para atacar ciertas infecciones, lo malo es que los antibióticos no saben reconocer las bacterias buenas de las malas y dejan nuestro cuerpo en desventaja. No solo los antibióticos nos afectan, también los desinfectantes que utilizamos en nuestras casas, los jabones y geles antibacteriales, por mencionar algunos. Creyendo que estamos haciéndonos un favor puede resultar lo contrario.


¿Sabes que se ha demostrado que los niños de las ciudades son mucho más enfermizos y tienden a tener más alergias que los niños que crecen en lugares rurales? Esto es porque los niños en las ciudades crecen con todo limpio, generalmente nacen por cesáreas (aunque no lo creas esto también afecta), tienen muy poco contacto con su medio ambiente natural, como la flora y la fauna, comen muchos alimentos procesados y por estas razones y otras más, su microbioma no se desarrolla como debería.


Tener un microbioma pobre en los intestinos se ha relacionado con muchas condiciones de salud, incluyendo el síndrome de intestino permeable (leaky gut) y muchos tipos de alergias. Un microbioma fuerte ayudará a prevenir infecciones, enfermedades por virus y a mejorar nuestra salud de forma general.


¿Cómo le puedes hacer para fortalecer tu microbioma?

  • Introducir a tu dieta alimentos ricos en probióticos. A mí me gusta mucho el chucrut.

  • Incluir a tu dieta suplementos de probióticos de buena calidad.

  • Cada vez que tomes antibióticos tu doctor debe recetarte cepas de bacterias que contrarrestan el efecto de los antibióticos.

  • Bájale al trauma con los desinfectantes. Limpia tu casa y tus cosas, pero evita usar bactericidas.


¿Qué son los probióticos?

Los probióticos son alimentos que tienen bacterias buenas y que podemos consumir sin ningún riesgo. Hay diferentes tipos de familias de bacterias y todas ellas tienen papeles diferentes dentro de nuestro cuerpo. Las bacterias se forman cuando un alimento se fermenta, por eso el yogurt tiene fama de tener bacterias benéficas para ti. Otros ejemplos de probióticos son:

  • Chucrut

  • Kimchi

  • Kefir

  • Kombucha

  • Pepinillos